English | Español

Cribado mamográfico

El cribado del cáncer de mama se utiliza para detectar la enfermedad en su etapa inicial, que es cuando se puede tratar de forma más eficaz. La primera etapa del cribado mamográfico consiste en un examen de rayos X de la mama (mamografía). Habitualmente se realizan dos radiografías de cada mama y a continuación un radiólogo examina las imágenes. Mediante la mamografía se pueden detectar diferencias muy pequeñas en la densidad del tejido mamario, lo que permite descubrir el cáncer mucho antes de que pueda ser percibido por la paciente o por el médico. Podría ser necesario obtener imágenes adicionales si hubiera algún problema con la calidad de imagen (posición anatómica, artefactos en la imagen, o parámetros de exposición incorrectos), o si hiciera falta alguna técnica especial, tal como la magnificación, con el fin de aumentar la visibilidad de determinados objetos o estructuras (como las microcalcificaciones) que pudieran ser indicio de cáncer. Si la mamografía muestra signos de cáncer, se realizará,  normalmente,  una biopsia, bien mediante una punción guiada por imagen o bien mediante cirugía. Con el fin de aumentar la precisión del diagnóstico y de comparar, es importante disponer de las imágenes de exámenes previos, si se hubieran realizado. Con frecuencia se utiliza también la ecografía para determinar si una anomalía palpable es quística o sólida. Esta técnica se utiliza habitualmente con las pacientes jóvenes. En algunos centros se utilizan también otras modalidades de examen (tales como la resonancia magnética), pero normalmente se usa para el diagnóstico normal (cuando hay una sospecha) y no suele usarse en el marco de los cribados mamográficos (con pacientes asintomáticas).

1. ¿Cuánta dosis de radiación recibe la paciente en los cribados mamográficos?

Un chequeo mamográfico típico, consistente en 2 proyecciones de cada mama (en total 4 mamografías), imparte una dosis de entre 3 y 5 mGy en el tejido glandular. La dosis indica la energía de los rayos-X absorbida en un tejido específico. En la mama, el tejido glandular es el más sensible a la radiación. El procedimiento habitual para determinar la dosis consiste en calcularla e indicar su valor en términos de dosis media o más concretamente la dosis glandular media (DGM) a cada mama. Las pacientes con mamas de tamaño inferior a la media recibirán una DGM más baja. Por el contrario las dosis serán más altas en las pacientes con mamas de mayor tamaño. Cualquier imagen adicional que pudiera ser necesaria incrementará la dosis a la paciente.

Inicio de página

2. ¿Está justificado el cribado mamográfico en cuanto a la protección radiológica?

Sí, siempre que se cumplan las normas del cribado mamográfico. El riesgo estimado de cáncer de mama por el uso de radiación ionizante es muy bajo en comparación con el número de casos de cáncer que se detectan mediante un programa de cribado mamográfico bien gestionado y con una buena garantía de calidad. En otras palabras, los beneficios que aporta el cribado de cáncer de mama superan con creces los riesgos inherentes a la radiación.

Inicio de página

3. ¿Por qué no se utiliza la mamografía para los chequeos rutinarios de las pacientes jóvenes?

La mamografía no es un método muy eficaz para la detección del cáncer en la mama premenopáusica de las mujeres jóvenes. La composición del tejido de la mama de estas mujeres dificulta la detección de (posibles) anomalías. El cribado mamográfico podría ser apropiado para algunas mujeres que pertenecen a grupos de alto riesgo (por ejemplo, mujeres con parientes cercanas que hayan padecido cáncer de mama a una edad temprana, o bien mujeres que presentan otros indicios clínicos). En estos casos el cribado está justificado desde el punto de vista de la protección radiológica, dado que estas pacientes presentan un alto riesgo de cáncer de mama. En los programas de cribado más eficaces se da prioridad a las mujeres postmenopáusicas y a las que tienen un riesgo de cáncer de mama superior al de la media.

Inicio de página

4. ¿Por qué se recomienda el cribado por mamografía para las pacientes de más edad?

Por lo general el riesgo de padecer cáncer de mama aumenta con la edad. Por tanto, se debería aconsejar a las mujeres mayores que sigan un programa de cribado mamográfico.

Inicio de página



Social Media

 
Copyright © 2013 International Atomic Energy Agency, Vienna International Centre, PO Box 100, 1400 Vienna, Austria